sábado, 1 de marzo de 2008

¿VIENTO HURACANADO O AIRE ACONDICIONADO?

¿VIENTO HURACANADO O AIRE ACONDICIONADO?
Es común la figura del viento para referirse al Espíritu Santo. Sin embargo, para algunos este viento puede ser un huracán, como el día de Pentecostés, que llenó hasta los rincones más oscuros de la vida de los apóstoles y los convirtió en testigos con poder de Cristo resucitado. Otros, con excesivo tacto político al que llaman prudencia, reducen al Espíritu a un simple aire acondicionado que podemos graduar de acuerdo a la subjetividad o la conveniencia.
He aquí la diferencia:
El viento huracanado, como a Pablo, nos tira del caballo de nuestras seguridades humanas para preguntar: ¿qué quieres Señor que haga? El aire acondicionado hace lo que nosotros queremos. Somos nosotros quienes lo graduamos para nuestra conveniencia y comodidad. Por eso en vez de preguntar a El Señor por su inescrutable plan, afirmamos: Señor, haz esto, ayúdame aquí, ve allá, etc.

El viento huracanado no está emparentado con la lógica estática. Presenta siempre sorpresas. Es movimiento que no se detiene ante ninguna dificultad. El aire acondicionado está graduado a una temperatura constante: no hay cambios, todo está prefabricado, programado y en su lugar. El aire acondicionado impone una temperatura constante al ser humano. El aire acondicionado es fuego prendido en los huesos que no se puede extinguir, como a Jeremías.

El viento huracanado nos posee y nos cautiva como al profeta Amos que no puede dejar de evangelizar porque ha escuchado el rugido de la voz de león de la Palabra de Dios. El aire acondicionado lo poseemos nosotros. Él nos pertenece y hasta lo queremos comprar, como Simón el mago con dinero que garantiza título de propiedad.

El viento huracanado es fuego de volcán, el aire acondicionado es una caja de fósforos.

El viento corre sin saber de donde viene ni a donde va. El aire acondicionado esta regido por un manual de operación con leyes, condiciones, con miedos y dudas.

El viento huracanado nos libera del individualismo para formar el único cuerpo de Cristo. El aire acondicionado nos hace egoístas, aislados e independientes.

El viento huracanado nos abre a todos los carismas y no sólo a los que nos gustan o estamos acostumbrados. El aire acondicionado nos hace catalogar algunos carismas como asuntos del pasado, propios de algunos santos, o simplemente se excluyen porque incomodan o comprometen.

El viento huracanado hace presente a Cristo resucitado en la comunidad, la Eucaristía, el pobre, la Escritura. El aire acondicionado lo mira lejos, donde poco tiene que ver con nosotros, como un asunto del pasado que nada tiene que ver con nuestro presente.

El viento huracanado convierte la Escritura en poderosa Palabra de Dios que es viva y eficaz. El aire acondicionada la convierte en un libro de estudio frío e intelectual con bases racionalistas.

El huracán es incontrolable. Cuando mucho podemos medir su fuerza, pero nunca extinguirla. El aire acondicionado se acomoda a la conveniencia de nuestro termostato.

Al huracán se sigue. El aire acondicionado nos sigue hasta en el automóvil o la sala de cine.

El huracán es viento puro, siempre nuevo, que no sabe dar vueltas sobre sí mismo porque no es remolino, sino huracán. Es fuente de agua viva que salta hasta la vida eterna. El aire acondicionado como esas fuentes que la misma agua es bombeada muchas veces. El huracán nos mueve, nos sacude. El aire acondicionado nos hace ponernos cómodos.

El viento huracanado es fuente de libertad. Es libre y nos hace libres. El aire acondicionado es una paloma enjaulada sin libertad para volar por el espacio infinito.

El huracán es un reto que nos desafía a entregar nuestra vida incondicionalmente. El aire acondicionado es un remanso de comodidad que busca cómo servirse de la vida de otros y hasta de Dios

El huracán es imprevisible. Siempre lleno de sorpresas, siempre creativo, siempre nuevo. El aire acondicionado nos abriga para que nadie mire por la ventana. Es una comodidad que nos aletarga y nos impide pensar.

El huracán nos convierte en testigos que no saben lo que van a decir ante los tribunales, pero están seguros de la victoria del bien y la justicia. El aire acondicionado nos hace analistas y calculadores de las cosas de Dios y hasta de El mismo. Llegamos a definir que lo que nosotros pensamos es la voluntad de Dios para nosotros y para los demás.

El viento huracanado nos hace osados en la fe para meter al paralítico por el techo de la casa. El aire acondicionado llena de señales todos los caminos. El miedo se disfraza de prudencia y la conveniencia de tacto político. Todo está previsto, se ha perdido lo más humano: la espontaneidad.

El huracán es imprevisto, como el ladrón que llega sin invitación. El aire acondicionado a ciertas horas del día o por día de la semana.

Pentecostés fue un viento huracanado, que no podemos convertir en aire acondicionado.

José H. Prado Flores

Comentario Personal:en cuantas iglesias , se ve el aire acondicionado, por que es mas cómodo, por que si molesta el aire, lo bajo con el control remoto y a otra cosa, cuantas veces reprimimos al espiritu santo???? por temor a lo que digan los demas integrantes de la iglesia, o por que el cura no se quiere comprometer demasiado.Es tan dificil reprimir al espiritu , y tambien es tan dificil caminar con pastores que solo te arrian, pero no te apacientan.
Crecer en la fé en la áridez de una comunidad es tan difícil.
Por eso Señor: te pido que incendies los corazones , de los pastores que pastorean, que incendies las comunidades que parecen muertos en vida, que solo concurren al templo para no sentirse tan culpables.
Sopla Señor sobre nuestros líderes de la RCC para que incendien , para que verdaderamente haya un nuevo Pentecostes, pero no de aire acondicionado, sino de viento huracanado.Amen!!!!!!

viernes, 29 de febrero de 2008


Mensaje de Nuestra Señora María Reina de la Paz
Medjugorje
Mensaje del 25 de Febrero de 2008


"¡Queridos hijos! En este tiempo de gracia, los invito nuevamente a la oración y a la renuncia. Que su día esté hilvanado de pequeñas y fervientes oraciones por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"

Carta de Jesús.....


Ámame como eres, ¡ahora mismo! Recuerda, Yo Soy tu Dios; tu Señor; tu Creador; tu Salvador; tu Maestro; tu Hermano; tu Amigo. Si crees en Mí, vivo siempre contigo y te amo; ámame tal como tú eres ahora mismo; lo demás déjamelo a Mí.

Conozco tu miseria, la aflicciones y tribulaciones de tu alma, la debilidad y enfermedad de tu cuerpo, lo mismo que tus pecados; y a pesar de todo Yo te digo: "Dame tu corazón, ámame tal como eres ahora"; si esperas a ser un ángel para amarme, no me amarás jamás. Aunque seas débil en la práctica del deber y la virtud, y caigas nuevamente en los mismos pecados que no quisieras cometer, ¡ámame!, no te permito que no me ames y que no confíes en todo en Mí, mas bien es la razón de que confíes en todo momento en Mí ...

Ámame tal como eres ahora mismo; y confía en Mí en todo instante, en cualquier situación en que te encuentres, en el fervor o en la tibieza, en la fidelidad o en la infidelidad, ámame como tú eres, confía en Mí. Quiero el amor de tu corazón tal como estás, si esperas a ser perfecto, no me amarás jamás. ¡Qué!, ¿no podría Yo, acaso, hacer de cada grano de arena un serafín radiante de pureza, de nobleza y de amor?; ¿no soy Yo el Omnipotente, y no puedo preferir tu corazón al de aquellos posibles serafines perfectos? Hijo mío, deja que te ame, quiero tu corazón, tal como es ahora mismo.

Ciertamente quiero con el tiempo transformarte, pero, por ahora, te quiero como eres y deseo que tú hagas lo mismo. Quiero ver surgir desde el fondo de tu miseria el amor. Amo en ti hasta tu debilidad, amo tu amor pobre y miserable. Anhelo ardientemente que salga de lo más profundo de tu corazón un grito continuo: "Jesús, te amo"; "¡Jesús, confío en Ti!" Quiero únicamente el canto de amor de tu corazón, no necesito tu ciencia o tu talento. Una sola cosa me importa, el verte vivir amando. No son tus virtudes las que quiero, si te las diese, eres tan débil, que alimentarías tu amor propio.

Te podría haber destinado a cosas grandes, pero no serías siervo inútil, te amo aunque te creas poca cosa, porque te he hecho para el amor; para Mi eres algo muy grande, aunque te veas tan humilde como Mi Madre. Yo estoy siempre a la puerta de tu corazón, como un mendigo suplicante; ¡Yo, Rey de Reyes!; te busco y te espero, apúrate y ábreme. No alegues tu miseria; si conocieses perfectamente tu indigencia, morirías de dolor.

Lo que más me heriría el corazón, sería verte dudar de Mi y faltar a la fe, no confiar en Mi. Quiero que pienses y confíes en Mi cada hora del día y de la noche, quiero que tú hagas, aún la acción más insignificante por mi amor. Cuento contigo para que ames y así darme gloria. No te preocupes de no tener virtudes o muchos talentos, te daré los míos. Cuando tengas que sufrir, te daré mi fortaleza. Dame tu amor, y te enseñaré a amar más allá de lo que nunca has soñado, ¡te daré mi Amor!; pero recuerda, ámame tal como eres ahora mismo.

Te he dado a Mi Madre, deja todo en su Corazón Purísimo, pase lo que pase. No esperes a ser Santo para abandonarte al Amor, anda, ámame como eres; Yo estoy locamente enamorado de ti, te espero cada día hecho pan en la Eucaristía; déjate querer, ven a recibirme todos los días; y recuerda, ámame y confía en Mi ahora mismo, tal como eres.

jueves, 28 de febrero de 2008


Salmo 21 DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?
Dios mío, Dios mío,¿por qué me has abandonado?
a pesar de mis gritos,mi oración no te alcanza.
Dios mío, de día te grito,y no respondes;de noche,
y no me haces caso;aunque tú habitas en el santuario
,esperanza de Israel.En tí confiaban nuestros padres;
confiaban, y los ponías a salvo;a tí gritaban, y quedaban libres;
en tí confiaban, y no los defraudaste
.Pero yo soy un gusano, no un hombre
,vergüenza de la gente,desprecio del pueblo;
al verme, se burlan de mí, hacen visajes,
menean la cabeza:"acudió al Señor, que lo ponga a salvo;
que lo libre si tanto lo quiere".Tú eres quien me sacó del vientre,
me tenías confiado en los pechos de mi madre;
desde el seno pasé a tus manos,
desde el vientre materno tú eres mi Dios.No te quedes lejos
, que el peligro está cercay nadie me socorre
.Me acorrala un tropel de novillos,
me cercan toros de Basán;
abren contra mí las fauces leones que descuartizan y rugen.
Estoy como agua derramada,tengo los huesos descoyuntados;
mi corazón, como cera,se derrite en mis entrañas;
mi garganta está seca como una teja,la lengua se me pega al paladar;
me aprietas contra el polvo de la muerte.
Me acorrala una jauría de mastines,me cerca una banda de malhechores;
me taladran las manos y los pies,puedo contar mis huesos.Ellos me miran triunfantes,se reparten mi ropa,echan a suerte mi túnica.Pero tú, Señor, no te quedes lejos;fuerza mía, ven corriendo a ayudarme.líbrame a mí de la espada,y a mí única vida de la garra del mastín;sálvame de las fauces del león;a éste pobre, de los cuernos del búfalo.Contaré tu fama a mis hermanos,en medio de la asamblea te alabaré.
Comentario: como en esa cruz me siento Señor , que me querés decir con tantas pruebas, que querés de mi Señor?Hoy me siento tan sola como vos en esa Cruz.Necesito de tus brazos , por que soy muy débil.Ven en mi asistencia, rápido, no tardes , que me siento desfallecer.

lunes, 25 de febrero de 2008

Colectivo


Queria avisarle a los Hnos que quieren ir en colectivo el dia 9 de marzo a San Nicolás, que tiene un costo de 15 pesos, y que todavia hay lugares.Último plazo para reserva es el día 29 de febrero.
Comunicarse al teléfono:02477 434512(Carmen o Raúl) o Al 02477440190(Sergio o Stella)
Qué el Señor y la Madre los bendiga!!!!!

Peregrinemos.La madre nos llama..!!!!!


Un nuevo “llamado que brota del Corazón de la Madre”
Y que hermoso es escuchar su voz y acudir a su encuentro !!!


La Renovación Carismática Católica de la Región Litoral responde peregrinando el 9 de marzo a su Santuario en San Nicolás para consagrarse a su Corazón Inmaculado, bajo el Lema:

Devuélvenos la alegría de tu Salvación”
ü 08:00 Hs: nos concentramos en la Plaza 14 de Abril (Frente al
Cementerio local, a dos cuadras del Santuario).
Desde aquí peregrinamos hasta el Campito lindero al Santuario.

ü En el Campito:
Consagración a Maria de San Nicolás.

ü 10:00 Hs: En el CLUB SAN NICOLAS (Ver mapa en hoja siguiente)

Santa Misa Presidida por el Arzobispo de Rosario
Monseñor José Luís Mollaghan.

ü Jornada de Oración, Prédicas, cantos y alabanzas.
ü Servicio de Bufete
ü 18 Hs: Finalización de la Jornada.

La Región Litoral de la Renovación Carismática Católica está compuesta por las Arquidiócesis de Paraná, Santa Fe y Rosario y las Diócesis de Concordia, Gualeguaychú, Rafaela, Venado Tuerto y San Nicolás.

jueves, 21 de febrero de 2008

Lázaro

Hola hnos: en el dia de hoy la palabra nos habla del hombre rico y del hombre pobre llamado Lázaro, y que por esta palabra yo hice mi blog, quería llegar a uds, mostrándole la foto del blog , donde veo a Jesús sosteniendo a un jóven, en estos tiempos , el señor nos pide a nosotros ,los adultos que hagamos lo necesario por los jovenes.Ellos son el Cristo sufriente, a ellos nos debemos, a esos pobres de espiritu y de dinero, que venden su vida por un pedazo de pan , o aquellos que roban por droga, para evadirse de este mundo globalizado.La realidad ha superado ampliamente nuestra imaginación, tenemos drogas, alcohol, delincuencia, prostitución infantil, tratantes de blancas, esclavitud.
Todos estos flagelos se convierten en carceles, nuestros jóvenes están en prisión, pero no estatal, sino en prisión del alma.
Viven en una jaula y que no es de oro y de la cual no tiene la llave, ellos piensan que pueden entrar y salir cuando quieren , pero es lo que les han hecho creer, no deja de ser una jaula.
Por eso este es un tiempo donde la oración debe ser muy fuerte y entregarle a los jóvenes, entregar sus vidas, sus pecados, sus heridas,
Ven Señor Jesús sopla sobre nosotros tu santo espíritu y derrama tus bendiciones, ven con tu poder y salva alos jovenes, aleja el mal , corta y libera señor, las cadenas de las adiciones, de la prostitución, de la pobreza, del trafico de niños, del aborto.
Te pedimos que la Virgen María, nos ayude a adentrarnos en el mar de su mano ,como cristianos, para no seguir siendo tibios, para empezar a crecer en la fe y en el servicio.Amen
Voy a subir al blog una pintura de la virgen que me envio un amigo, y donde la virgen esta sobre el mar, ella nos invita a navegar mar adentro.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Sufre por mis ovejas!!!!!

Sufre por mis ovejas
De los sermones de san Agustín, obispo
(Sermón Guelferbitano 32, sobre la ordenación episcopal: PLS 2, 639-640)

El Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Tal es el modo como el Señor se puso a nuestro servicio, y como quiere que nosotros nos pongamos al servicio de los demás. Dio su vida en rescate por muchos: así es como nos redimió.

¿Quién de nosotros es capaz de redimir a otro? Fue su sangre y su muerte lo que nos redimió de la muerte, fue su abajamiento lo que nos levantó de nuestra postración; pero también nosotros debemos poner nuestra pequeña parte en favor de sus miembros, ya que hemos sido hechos miembros suyos: él es la cabeza, nosotros su cuerpo.

El Señor había dicho: El que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Por esto, el apóstol Juan nos exhorta a imitar su ejemplo, con estas palabras: Cristo dio su vida por nosotros; también nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos.

Y el mismo Señor, después de su resurrección, dijo a Pedro: ¿Me quieres? Él respondió: Te quiero. Por tres veces se repitió la misma pregunta y respuesta, y las tres veces dijo el Señor: Apacienta mis ovejas.

«¿Cómo podrás demostrar que me quieres, sino apacentando mis ovejas? ¿Qué vas a darme con tu amor, si todo lo esperas de mí? Aquí tienes lo que has de hacer para quererme: apacienta mis ovejas».

Por tres veces se repiten las mismas palabras: «¿Me quieres?» «Te quiero». «Apacienta mis ovejas». Tres veces lo había negado por temor; tres veces le hace profesión de amor.

Finalmente, después que el Señor ha encomendado por tercera vez sus ovejas a Pedro, al responderle éste con su profesión de amor, con la que condenaba y borraba su pasado temor, añade el Señor a continuación: «Cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras». Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba dar gloria a Dios. Le anunciaba por adelantado la cruz, le predecía su martirio.

El Señor, pues, va más allá de lo que había dicho: Apacienta mis ovejas, ya que añade equivalentemente «Sufre por mis ovejas».

domingo, 17 de febrero de 2008

Tarde te amé!!!!!!!!!


Tarde te amé dios mio,
hermosura siempre antigua y siempre
nueva,tarde te amé.
Tú estabas dentro de mi y yo afuera y asi
por fuera te buscaba y ,
deforme como era, me lanzaba sobre estas
cosas hermosas que Tú creaste.
Tú estabas conmigo pero yo no estaba contigo.
Me llamaste y clamaste y quebrantaste mi sordera;
brillaste y resplandeciste y curaste mi ceguera;
exhalaste tu perfume y te aspiré y ahora te anhelo;
gusté de ti y ahora siento hambre y sed de ti .
¡Ay de mi , Señor!!!!Ten misericordia de mi!!!
Yo no te oculto mis llagas.tu eres mi médico
y yo estoy enfermo;Tú eres misericordioso y yo soy miserable..
Toda mi esperanza estriba en tu muy
grande misericordia.

Se vasija nueva




"Levántate y baja a la casa del que trabaja la greda; allí te haré oír mis palabras."

Bajé pues donde el alfarero que estaba haciendo un cántaro, pero este le salió mal, así que lo volvió a empezar, transformándolo en otro cántaro a su gusto.

Así te habla Yavé: "Yo puedo hacer lo mismo contigo, pueblo de Israel, como el barro en manos del alfarero, así eres tú en mis manos" Jer. 18. 1-4

Un hombre tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo, hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenia la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabia perfecta para los fines para los que fue creada.
Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su deber.
Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguador diciéndole así: Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

El aguador, le dijo compasivamente: Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.
Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, solo quedaba dentro de si la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: ¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado; y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar mi hogar. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener mejores resultados, entonces no nos detengamos a quejarnos por nuestros defectos, sigamos adelante y busquemos la mejor cara de todos ellos. Hoy es tu oportunidad para dejarte modelar de nuevo. Tú puedes ser una vasija nueva.

jueves, 14 de febrero de 2008

4.4 ANIMADOS POR EL ESPÍRITU SANTO.Documento de Aparecida



4.4 ANIMADOS POR EL ESPÍRITU SANTO
149. Jesús, al comienzo de su vida pública, después de su bautismo,
fue conducido por el Espíritu Santo al desierto para prepararse a
su misión (cf. Mc 1, 12-13) y, con la oración y el ayuno, discernió
la voluntad del Padre y venció las tentaciones de seguir otros ca-
62 DI 3.
63 Cf. DI 3.
LA VOCACIÓN DE LOS DISCÍPULOS MISIONEROS A LA SANTIDAD
LA VIDA DE JESUCRISTO EN LOS DISCÍPULOS MISIONEROS
104
minos. Ese mismo Espíritu acompañó a Jesús durante toda su
vida (cf. Hch 10, 38). Una vez resucitado, comunicó su Espíritu
vivificador a los suyos (cf. Hch 2, 33).
150. A partir de Pentecostés, la Iglesia experimenta de inmediato fecundas
irrupciones del Espíritu, vitalidad divina que se expresa en
diversos dones y carismas (cf. 1 Co 12, 1-11) y variados oficios
que edifican la Iglesia y sirven a la evangelización (cf. 1 Co 12, 28-
29)
. Por estos dones del Espíritu, la comunidad extiende el ministerio
salvífico del Señor hasta que Él de nuevo se manifieste al
final de los tiempos (cf. 1 Co 1, 6-7). El Espíritu en la Iglesia forja
misioneros decididos y valientes como Pedro (cf. Hch 4, 13) y Pablo
(cf. Hch 13, 9), señala los lugares que deben ser evangelizados
y elige a quiénes deben hacerlo (cf. Hch 13, 2).
151. La Iglesia, en cuanto marcada y sellada “con Espíritu Santo y fuego”
(Mt 3, 11), continúa la obra del Mesías, abriendo para el creyente
las puertas de la salvación (cf. 1 Co 6, 11). Pablo lo afirma de
este modo: “Ustedes son una carta de Cristo redactada por ministerio
nuestro y escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios
vivo” (2 Co 3, 3)
. El mismo y único Espíritu guía y fortalece a la
Iglesia en el anuncio de la Palabra, en la celebración de la fe y en
el servicio de la caridad, hasta que el Cuerpo de Cristo alcance la
estatura de su Cabeza (cf. Ef 4, 15-16). De este modo, por la eficaz
presencia de su Espíritu, Dios asegura hasta la parusía su propuesta
de vida para hombres y mujeres de todos los tiempos y
lugares, impulsando la transformación de la historia y sus
dinamismos. Por tanto, el Señor sigue derramando hoy su Vida
por la labor de la Iglesia que, con “la fuerza del Espíritu Santo
enviado desde el cielo” (1 P 1, 12), continúa la misión que Jesucristo
recibió de su Padre (cf. Jn 20, 21).
152. Jesús nos transmitió las palabras de su Padre y es el Espíritu quien
recuerda a la Iglesia las palabras de Cristo (cf. Jn 14, 26). Ya, desde
el principio, los discípulos habían sido formados por Jesús en
el Espíritu Santo (cf. Hch 1, 2); es, en la Iglesia, el Maestro interior
que conduce al conocimiento de la verdad total, formando discí105
pulos y misioneros. Esta es la razón por la cual los seguidores de
Jesús deben dejarse guiar constantemente por el Espíritu (cf. Ga
5, 25), y hacer propia la pasión por el Padre y el Reino: anunciar la
Buena Nueva a los pobres, curar a los enfermos, consolar a los
tristes, liberar a los cautivos y anunciar a todos el año de gracia
del Señor (cf. Lc 4, 18-19).
153. Esta realidad se hace presente en nuestra vida por obra del Espíritu
Santo que, también, a través de los sacramentos, nos ilumina y
vivifica. En virtud del Bautismo y la Confirmación, somos llamados
a ser discípulos misioneros de Jesucristo y entramos a la comunión
trinitaria en la Iglesia, la cual tiene su cumbre en la Eucaristía,
que es principio y proyecto de misión del cristiano. “Así,
pues, la Santísima Eucaristía lleva la iniciación cristiana a su plenitud
y es como el centro y fin de toda la vida sacramental”64.

Invitación!!!!!!!!!!!!

PRIMERA PEREGRINACION DE LA REGION LITORAL AL SANTUARIO DE LA VIRGEN DEL ROSARIO DE SAN NICOLAS Y ENCUENTRO ORGANIZADO POR LA RENOVACION CARISMATICA CATÓLICA

BAJO EL LEMA: “DEVUELVEME LA ALEGRIA DE TU SALVACION” Sal. 50, 14


DIA: 9 de marzo HORARIO: de 8 a 18 hs.
LUGAR: SANTUARIO DE LA VIRGEN

ABIERTO A TODO EL PUEBLO DE DIOS

DIOCESIS PARTICIPANTES:
• SAN NICOLAS
• ROSARIO
• PARANA
• CONCORDIA
• GUALEGUAYCHU
• VENADO TUERTO
• RAFAELA
• SANTA FE

INFORMES E INSCRIPCION: Tel. 02477- 434512
02477- 440190
03461- 435615
03461- 422618

rccsannicolas@hotmail.com

www.lazaro-carismas.blogspot.com

lunes, 11 de febrero de 2008

MENSAJE DE BENEDICTO XVI


MENSAJE DE BENEDICTO XVI
PARA LA CUARESMA 2008

“Nuestro Señor Jesucristo, siendo rico, por vosotros se hizo pobre” (2Cor 8,9)

¡Queridos hermanos y hermanas!
1. Cada año, la Cuaresma nos ofrece una ocasión providencial para profundizar en el sentido y el valor de ser cristianos, y nos estimula a descubrir de nuevo la misericordia de Dios para que también nosotros lleguemos a ser más misericordiosos con nuestros hermanos. En el tiempo cuaresmal la Iglesia se preocupa de proponer algunos compromisos específicos que acompañen concretamente a los fieles en este proceso de renovación interior: son la oración, el ayuno y la limosna. Este año, en mi acostumbrado Mensaje cuaresmal, deseo detenerme a reflexionar sobre la práctica de la limosna, que representa una manera concreta de ayudar a los necesitados y, al mismo tiempo, un ejercicio ascético para liberarse del apego a los bienes terrenales. Cuán fuerte es la seducción de las riquezas materiales y cuán tajante tiene que ser nuestra decisión de no idolatrarlas, lo afirma Jesús de manera perentoria: “No podéis servir a Dios y al dinero” (Lc 16,13).
La limosna nos ayuda a vencer esta constante tentación, educándonos a socorrer al prójimo en sus necesidades y a compartir con los demás lo que poseemos por bondad divina. Las colectas especiales en favor de los pobres, que en Cuaresma se realizan en muchas partes del mundo, tienen esta finalidad. De este modo, a la purificación interior se añade un gesto de comunión eclesial, al igual que sucedía en la Iglesia primitiva. San Pablo habla de ello en sus cartas acerca de la colecta en favor de la comunidad de Jerusalén (cf. 2Cor 8,9; Rm 15,25-27 ).

2. Según las enseñanzas evangélicas, no somos propietarios de los bienes que poseemos, sino administradores: por tanto, no debemos considerarlos una propiedad exclusiva, sino medios a través de los cuales el Señor nos llama, a cada uno de nosotros, a ser un medio de su providencia hacia el prójimo. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica, los bienes materiales tienen un valor social, según el principio de su destino universal (cf. nº 2404).
En el Evangelio es clara la amonestación de Jesús hacia los que poseen las riquezas terrenas y las utilizan solo para sí mismos. Frente a la muchedumbre que, carente de todo, sufre el hambre, adquieren el tono de un fuerte reproche las palabras de San Juan: “Si alguno que posee bienes del mundo, ve a su hermano que está necesitado y le cierra sus entrañas, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios?” (1Jn 3,17). La llamada a compartir los bienes resuena con mayor elocuencia en los países en los que la mayoría de la población es cristiana, puesto que su responsabilidad frente a la multitud que sufre en la indigencia y en el abandono es aún más grave. Socorrer a los necesitados es un deber de justicia aun antes que un acto de caridad.

3. El Evangelio indica una característica típica de la limosna cristiana: tiene que ser en secreto. “Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”, dice Jesús, “así tu limosna quedará en secreto” (Mt 6,3-4). Y poco antes había afirmado que no hay que alardear de las propias buenas acciones, para no correr el riesgo de quedarse sin la recompensa de los cielos (cf. Mt 6,1-2). La preocupación del discípulo es que todo vaya a mayor gloria de Dios. Jesús nos enseña: “Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestra buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,16). Por tanto, hay que hacerlo todo para la gloria de Dios y no para la nuestra. Queridos hermanos y hermanas, que esta conciencia acompañe cada gesto de ayuda al prójimo, evitando que se transforme en una manera de llamar la atención. Si al cumplir una buena acción no tenemos como finalidad la gloria de Dios y el verdadero bien de nuestros hermanos, sino que más bien aspiramos a satisfacer un interés personal o simplemente a obtener la aprobación de los demás, nos situamos fuera de la óptica evangélica. En la sociedad moderna de la imagen hay que estar muy atentos, ya que esta tentación se plantea continuamente. La limosna evangélica no es simple filantropía: es más bien una expresión concreta de la caridad, la virtud teologal que exige la conversión interior al amor de Dios y de los hermanos, a imitación de Jesucristo, que muriendo en la cruz se entregó a sí mismo por nosotros. ¿Cómo no dar gracias a Dios por tantas personas que en el silencio, lejos de los reflectores de la sociedad mediática, llevan a cabo con este espíritu acciones generosas de sostén al prójimo necesitado? Sirve de bien poco dar los propios bienes a los demás si el corazón se hincha de vanagloria por ello. Por este motivo, quien sabe que “Dios ve en el secreto” y en el secreto recompensará no busca un reconocimiento humano por las obras de misericordia que realiza.
4. Invitándonos a considerar la limosna con una mirada más profunda, que trascienda la dimensión puramente material, la Escritura nos enseña que hay mayor felicidad en dar que en recibir (Hch 20,35). Cuando actuamos con amor expresamos la verdad de nuestro ser: en efecto, no hemos sido creados para nosotros mismos, sino para Dios y para los hermanos (cf. 2Cor 5,15). Cada vez que por amor de Dios compartimos nuestros bienes con el prójimo necesitado experimentamos que la plenitud de vida viene del amor y lo recuperamos todo como bendición en forma de paz, de satisfacción interior y de alegría. El Padre celestial recompensa nuestras limosnas con su alegría. Y hay más: San Pedro cita entre los frutos espirituales de la limosna el perdón de los pecados. “La caridad –escribe– cubre multitud de pecados” (1P 4,8). Como a menudo repite la liturgia cuaresmal, Dios nos ofrece, a los pecadores, la posibilidad de ser perdonados. El hecho de compartir con los pobres lo que poseemos nos dispone a recibir ese don. En este momento pienso en los que sienten el peso del mal que han hecho y, precisamente por eso, se sienten lejos de Dios, temerosos y casi incapaces de recurrir a él. La limosna, acercándonos a los demás, nos acerca a Dios y puede convertirse en un instrumento de auténtica conversión y reconciliación con él y con los hermanos.

5. La limosna educa a la generosidad del amor. San José Benito Cottolengo solía recomendar: “Nunca contéis las monedas que dais, porque yo digo siempre: si cuando damos limosna la mano izquierda no tiene que saber lo que hace la derecha, tampoco la derecha tiene que saberlo” (Detti e pensieri, Edilibri, n. 201). Al respecto es significativo el episodio evangélico de la viuda que, en su miseria, echa en el tesoro del templo “todo lo que tenía para vivir” (Mc 12,44). Su pequeña e insignificante moneda se convierte en un símbolo elocuente: esta viuda no da a Dios lo que le sobra, no da lo que posee sino lo que es. Toda su persona.
Este episodio conmovedor se encuentra dentro de la descripción de los días inmediatamente precedentes a la pasión y muerte de Jesús, el cual, como señala San Pablo, se ha hecho pobre a fin de enriquecernos con su pobreza (cf. 2Cor 8,9); se ha entregado a sí mismo por nosotros. La Cuaresma nos empuja a seguir su ejemplo, también a través de la práctica de la limosna. Siguiendo sus enseñanzas podemos aprender a hacer de nuestra vida un don total; imitándole conseguimos estar dispuestos a dar, no tanto algo de lo que poseemos, sino a darnos a nosotros mismos. ¿Acaso no se resume todo el Evangelio en el único mandamiento de la caridad? Por tanto, la práctica cuaresmal de la limosna se convierte en un medio para profundizar nuestra vocación cristiana. El cristiano, cuando gratuitamente se ofrece a sí mismo, da testimonio de que no es la riqueza material la que dicta las leyes de la existencia, sino el amor. Por tanto, lo que da valor a la limosna es el amor, que inspira formas distintas de don, según las posibilidades y las condiciones de cada uno.

6. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma nos invita a “entrenarnos” espiritualmente, también mediante la práctica de la limosna, para crecer en la caridad y reconocer en los pobres a Cristo mismo. Los Hechos de los Apóstoles cuentan que el Apóstol San Pedro dijo al hombre tullido que le pidió una limosna en la entrada del templo: “No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te lo doy: en nombre de Jesucristo, el Nazareno, echa a andar” (Hch 3,6). Con la limosna regalamos algo material, signo del don más grande que podemos ofrecer a los demás con el anuncio y el testimonio de Cristo, en cuyo nombre está la vida verdadera. Por tanto, que este tiempo esté caracterizado por un esfuerzo personal y comunitario de adhesión a Cristo para ser testigos de su amor. María, Madre y Sierva fiel del Señor, ayude a los creyentes a llevar adelante la “batalla espiritual” de la Cuaresma armados con la oración, el ayuno y la práctica de la limosna, para llegar a las celebraciones de las fiestas de Pascua renovados en el espíritu. Con este deseo, os imparto a todos una especial Bendición Apostólica.

Vaticano, 30 de octubre de 2007
Benedicto XVI

jueves, 7 de febrero de 2008

Hoy, 7 de febrero es mi cumpleaños!!!!!


Quiero darte gracias ,Señór por conocerme desde antes de gestarme, por tener mi nombre en la palma de tu mano, por ser tan misericordioso conmigo, por todo lo que me has regalado, por haberme encontrado, sino que hubiera sido de mi.
Gracias Señor por regalarme la vida.

Carta Encíclica Spe salvi



I. La oración como escuela de la esperanza
32. Un lugar primero y esencial de aprendizaje de la esperanza es la oración. Cuando ya nadie me escucha, Dios todavía me escucha. Cuando ya no puedo hablar con ninguno, ni invocar a nadie, siempre puedo hablar con Dios.
Si ya no hay nadie que pueda ayudarme –cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar–, Él puede ayudarme. Si me veo relegado a la extrema soledad...; el que reza nunca está totalmente solo. De sus trece años de prisión, nueve de los cuales en aislamiento, el inolvidable Cardenal Nguyen Van Thuan nos ha dejado un precioso opúsculo: Oraciones de esperanza. Durante trece años en la cárcel, en una situación de desesperación aparentemente total, la escucha de Dios, el poder hablarle, fue para él una fuerza creciente de esperanza, que después de su liberación le permitió ser para los hombres de todo el mundo un testigo de la esperanza, esa gran esperanza que no se apaga ni siquiera en las noches de la soledad.
33. Agustín ilustró de forma muy bella la relación íntima entre oración y esperanza en una homilía sobre la Primera Carta de San Juan. Él define la oración como un ejercicio del deseo. El hombre ha sido creado para una gran realidad, para Dios mismo, para ser colmado por Él. Pero su corazón es demasiado pequeño para la gran
realidad que se le entrega. Tiene que ser ensanchado. « Dios, retardando [su don], ensancha el deseo; con el deseo, ensancha el alma y, ensanchándola, la hace capaz [de su don] ». Agustín se refiere a san Pablo, el cual dice de sí mismo que vive lanzado hacia lo que está por delante (cf. Flp 3,13). Después usa una imagen muy bella para
describir este proceso de ensanchamiento y preparación del corazón humano. «Imagínate que Dios quiere llenarte de miel [símbolo de la ternura y la bondad de Dios]; si estás lleno de vinagre, ¿dónde pondrás la miel?» El vaso, es decir el corazón, tiene que ser antes ensanchado y luego purificado: liberado del vinagre y de su sabor.
Eso requiere esfuerzo, es doloroso, pero sólo así se logra la capacitación para lo que estamos destinados. Aunque Agustín habla directamente sólo de la receptividad para con Dios, se ve claramente que con este esfuerzo por liberarse del vinagre y de su sabor, el hombre no sólo se hace libre para Dios, sino que se abre también a los
demás. En efecto, sólo convirtiéndonos en hijos de Dios podemos estar con nuestro Padre común. Rezar no significa salir de la historia y retirarse en el rincón privado de la propia felicidad. El modo apropiado de orar es un proceso de purificación interior que nos hace capaces para Dios y, precisamente por eso, capaces también para
los demás. En la oración, el hombre ha de aprender qué es lo que verdaderamente puede pedirle a Dios, lo que es digno de Dios. Ha de aprender que no puede rezar contra el otro. Ha de aprender que no puede pedir cosas superficiales y banales que desea en ese momento, la pequeña esperanza equivocada que lo aleja de Dios.
Ha de purificar sus deseos y sus esperanzas. Debe liberarse de las mentiras ocultas con que se engaña a sí mismo: Dios las escruta, y la confrontación con Dios obliga al hombre a reconocerlas también. «¿Quién conoce sus faltas? Absuélveme de lo que se me oculta », ruega el salmista (19[18],13). No reconocer la culpa, la ilusión de inocencia, no me justifica ni me salva, porque la ofuscación de la conciencia, la incapacidad de reconocer en mí el mal en cuanto tal, es culpa mía. Si Dios no existe, entonces quizás tengo que refugiarme en estas mentiras, porque no hay nadie que pueda perdonarme, nadie que sea el verdadero criterio. En cambio, el encuentro con Dios
despierta mi conciencia para que ésta ya no me ofrezca más una autojustificación ni sea un simple reflejo de mí mismo y de los contemporáneos que me condicionan, sino que se transforme en capacidad para escuchar el Bien mismo.
34. Para que la oración produzca esta fuerza purificadora debe ser, por una parte, muy personal, una confrontación de mi yo con Dios, con el Dios vivo. Pero, por otra, ha de estar guiada e iluminada una y otra vez por las grandes oraciones de la Iglesia y de los santos, por la oración litúrgica, en la cual el Señor nos enseña constantemente a rezar correctamente. El Cardenal Nguyen Van Thuan cuenta en su libro de Ejercicios espirituales cómo en su vida hubo largos períodos de incapacidad de rezar y cómo él se aferró a las palabras de la oración de la Iglesia: el Padrenuestro, el Ave María y las oraciones de la Liturgia. En la oración tiene que haber siempre esta interrelación entre oración pública y oración personal. Así podemos hablar a Dios, y así Dios nos habla a nosotros. De este modo se realizan en nosotros las purificaciones, a través de las cuales llegamos a ser capaces de Dios e idóneos para servir a los hombres. Así nos hacemos capaces de la gran esperanza y nos
convertimos en ministros de la esperanza para los demás: la esperanza en sentido cristiano es siempre esperanza para los demás. Y es esperanza activa, con la cual luchamos para que las cosas no acaben en un « final perverso ».
Es también esperanza activa en el sentido de que mantenemos el mundo abierto a Dios. Sólo así permanece también como esperanza verdaderamente humana.

miércoles, 6 de febrero de 2008

Somos Antorchas....

"Somos antorchas y solo tenemos sentido cuando nos quemamos, solo entonces seremos luz".Lucho Espinal

Nunca se amará suficiente.


¡Ven Señor!
no sonrias diciendo
que ya estas entre nosotros.
Son millones los que no
te conocen todavía.
¿Y de que sirve el conocerte?
¿Para que tu venida
si para los tuyos la vida prosigue
como si tal cosa?
¡Conviértenos!
¡Sacúdenos!
Que tu mensaje se haga carne
sangre de nuestra sangre.
razón de nuestra vida.
Que nos arranque de la tranquilidad
de la buena conciencia,
que sea exigente , incómodo,
por que no es otro el precio
que hemos de pagar
para alcanzar
la paz profunda,
la paz diferente:tu paz.
Autor:Helder Cámara

domingo, 3 de febrero de 2008

San Blas!!!!!! San Blas!!!Decía mi mamá cunado era niña y me ahogaba!!!

Blas, Santo
Mártir y Obispo. 3 de febrero del 316.


Obispo de Sebaste de Armenia
Febrero 3


Blas, etimológicamente significa “cojo y tartamudo”. Viene de la lengua griega.
"Blas, obispo de Sebaste de Armenia, es un personaje bastante incierto desde el punto de vista histórico, pero todavía goza de mucha popularidad por un milagro que se le atribuye y que ha perpetuado la conocida bendición contra el mal de la garganta. En efecto, se conoce en su Pasión que mientras llevaban al santo al martirio, una mujer se abrió paso entre la muchedumbre y colocó a los pies del santo obispo a su hijo que estaba muriendo sofocado por una espina de pescado que se le había atravesado en la garganta. San Blas puso sus manos sobre la cabeza del niño y permaneció en oración. Un instante después el niño estaba completamente sano. Este episodio lo hizo famoso como taumaturgo en el transcurso de los siglos, y sobre todo para la curación de las enfermedades de la garganta.

Gracias a esta tradición, el nuevo calendario litúrgico ha colocado en este día la memoria del santo, aunque se trata de un personaje históricamente incierto. San Blas fue obispo de Sebaste a comienzos del siglo IV, y sufrió la persecución de Licinio, el colega del emperador Constantino. Puede, pues, considerarse como uno de los últimos mártires cristianos de esa época.

Era el año 316. Parece que San Blas, siguiendo la advertencia del Evangelio, huyó de la persecución y se refugió en una gruta.

La leyenda, como de costumbre, abunda en particulares amenos y nos presenta al anciano obispo rodeado de animales salvajes que lo visitan y le llevan alimento; pero como los cazadores van detrás de estos animales, el santo fue descubierto y llevado amarrado como un malhechor a la cárcel de la ciudad. A pesar de los prodigios que el santo hacía en la cárcel, lo llevaron a juicio y como no quiso renegar de Cristo y sacrificar a los ídolos, fue condenado al martirio: primero lo torturaron y después le cortaron la cabeza con una espada.

sábado, 2 de febrero de 2008

Fede, su abuela Herminia y su tia Marta

Hoy cumple 16 años Fede, mi hijo


Gracias señor por haberme regalado este hijo que ya hoy cumple 16 años, te bendigo , y te alabo por ello, te pido que derrames tu santo espiritu sobre él , y sobre su novia y amigos, para que puedan ser tus testigos, Señor.Amen

viernes, 1 de febrero de 2008

Nicodemo le dijo a jesús.............

Nicodemo le dijo a Jesús, como nacer de nuevo?.Y él le dijo que debemos nacer de lo alto, del agua y el espiritu.!Que belleza nacer de nuevo, ser un nuevo ser, esa es la conversión¡.Conviertanse que el reino de los cielos está cerca.
Que el espíritu santo se derrame en abundancia sobre todos los hnos que entran a este blog, para que puedan ser seres nuevos en el amor de Cristo, que se dejen amar por él, que lo demás viene por añadidura, él nos ha prometido su reino, si nosotros que somos malos sabemos dar cosas buenas a nuestros hijos , cuanto mas nos dará el padre Dios que es enormemente bueno y misericordioso.
Aprendamos a dejar todo en manos del Señor, el nos dice Descansa en mi, tu sin mi no puedes hacer nada.
Muchas veces al orar frente al Santísimo, le he dejado la mochila de las cargas, pero no ha sido convencida, luego se la saco , por que no descanso en él , y vuelvo a dejarla, siento que el señor me dice, ya está en trámite, está en proceso, dejamelo en mis manos que yo solo puedo arreglar esto , no cargues mas con cosas del mundo, dejámelo que yo soy el que hace nueva todas las cosas.
Por eso Señor bendicenos con el don de la fé, con el don de la conversión y que pòdamos ser tus testigos señor.Amén

miércoles, 30 de enero de 2008

La siembra Marcos 4, 1-20




Marcos 4, 1-20

Y otra vez se puso a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar. Les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas. Les decía en su instrucción: «Escuchad. Una vez salió un sembrador a sembrar. Y sucedió que, al sembrar, una parte cayó a lo largo del camino; vinieron las aves y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no tenía mucha tierra, y brotó en seguida por no tener hondura de tierra; pero cuando salió el sol se agostó y, por no tener raíz, se secó. Otra parte cayó entre abrojos; crecieron los abrojos y la ahogaron, y no dio fruto. Otras partes cayeron en tierra buena y, creciendo y desarrollándose, dieron fruto; unas produjeron treinta, otras sesenta, otras ciento». Y decía: «Quien tenga oídos para oír, que oiga». Cuando quedó a solas, los que le seguían a una con los Doce le preguntaban sobre las parábolas. El les dijo: «A vosotros se os ha dado el misterio del Reino de Dios, pero a los que están fuera todo se les presenta en parábolas, para que por mucho que miren no vean, por mucho que oigan no entiendan, no sea que se conviertan y se les perdone». Y les dice: «¿No entendéis esta parábola? ¿Cómo, entonces, comprenderéis todas las parábolas? El sembrador siembra la Palabra. Los que están a lo largo del camino donde se siembra la Palabra son aquellos que, en cuanto la oyen, viene Satanás y se lleva la Palabra sembrada en ellos. De igual modo, los sembrados en terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, al punto la reciben con alegría, pero no tienen raíz en sí mismos, sino que son inconstantes; y en cuanto se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumben en seguida. Y otros son los sembrados entre los abrojos; son los que han oído la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la seducción de las riquezas y las demás concupiscencias les invaden y ahogan la Palabra, y queda sin fruto. Y los sembrados en tierra buena son aquellos que oyen la Palabra, la acogen y dan fruto, unos treinta, otros sesenta, otros ciento».

En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”.

En verdad, en verdad te digo: el que no nazca
de lo alto no puede ver el Reino de Dios” (Jn 3, 3)

Nicodemo se esforzaba por descifrar el contenido de la respuesta a su primera pregunta y en pos de glosarla pregunta: “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo?” Jesús, entonces, le responde: “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”. Y así revela una de las doctrinas fundamentales de la fe cristiana: el nacimiento espiritual sin el cual no se puede ver el reino de Dios, ni recibir la vida eterna y la salvación por medio de Jesucristo.
Pero el Rabbí no termina ahí, y continúa diciendo: “El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu” (Jn 3, 8). A medida que Cristo hablaba la desorientación de Nicodemo era mayor. Cada vez entendía menos.
Y era lógico que así sucediera, ya que él no había recibido aún el Espíritu prometido por el Padre (ver Jl 3, 1), “pues todavía Jesús no había sido glorificado” (Jn 7, 39); y sin acceso a la verdad divina, misión exclusiva del Espíritu Santo, es imposible discernir éste o cualquier otro develamiento (Jn 16, 13).
En este pasaje evangélico, en el que interviene Nicodemo, lo más importante son los anuncios que hace Jesucristo “para que todo el que crea tenga por él vida eterna” (Jn 3, 15). Y lo que debe quedar bien claro es que ser como el viento no significa hacer lo que a uno se le ocurre y menos ser un rebelde.
Un nuevo nacimiento
San Pablo, más adelante, aclara que este nacer de nuevo se logra por “medio de un baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo” (Tt 3, 5), transición de la vida antigua de pecado a la nueva vida de obediencia a Jesucristo (2 Co 5, 17; Ga 6, 15; Ef 4, 23 24; Col 3, 10). Esta ablución es, sencillamente, el bautismo sacramental que, por lo general, los católicos lo recibimos cuando aún somos bebés.
Y si bien este sacramento, como los otros seis restantes, obran por ellos mismos, son mucho más eficaces cuando se reciben con cooperación y predisposición personal (Concilio de Trento).
Una de las consecuencias esenciales del obrar por sí de este sacramento, surge claramente de la carta que san Pablo les escribe a los romanos: “Por consiguiente, ninguna condenación pesa sobre los que están en Cristo Jesús”, ya que los que han nacido de nuevo, son librados de la esclavitud que proviene de “la ley del pecado y de la muerte”, que es derrotada por “la ley del Espíritu que da la vida en Cristo Jesús” (ver Rm 8, 1-2).
Todo esto es parte de la regeneración que menciona san Pablo en la carta a Tito (3, 5), que es vital para todo hombre ya que, por su naturaleza humana, se encuentra separado de Cristo, es pecador e incapaz de obedecer y agradar a Dios (Sal 51, 5; Jr 17, 9; Rm 8, 7 8; 1 Co 2, 14; Ef 2, 3).
Pero así como al recibir la vida de Dios se regenera y nace del Espíritu, también puede extinguir esa vida con las elecciones impías y la vida perversa, y morir espiritualmente. Afirmaría el Apóstol: “… si vivís según la carne, moriréis” (Rm 8, 13). De modo que el pecado y no seguir a Dios aniquilan la vida en el Espíritu en el alma del creyente, lo alejan de él y le van causando la muerte espiritual y la exclusión del reino de Dios.

Muerte espiritual
Para evitar lo anterior se debe tener bien presente, entonces, cuáles son esas elecciones impías que conducen a la muerte espiritual. En el Nuevo Testamento se encuentra reveladas muchas enseñanzas de lo que no se debe hacer. Por ejemplo: “Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. Y al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro?” (Mt 12, 31 32).
“¿No sabéis acaso que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡No os engañéis! Ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los ultrajadores, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios” (1 Co 6, 9 10).
“Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios” (Ga 5, 19 21).
“Porque es imposible que cuantos fueron una vez iluminados, gustaron el don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, saborearon las buenas nuevas de Dios y los prodigios del mundo futuro, y a pesar de todo cayeron, se renueven otra vez mediante la penitencia, pues crucifican por su parte de nuevo al Hijo de Dios y le exponen a pública infamia” (Hb 6, 4 6).
“Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida –a los que cometen pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida–” (1 Jn 5, 16).
Lo infeliz es que son muchos los católicos que pecan sin luchar contra las tentaciones que provienen del espíritu de la carne y del error, como un efecto de haber recibido los sacramentos de iniciación cristiana sin cooperación y predisposición personal. Un obstáculo que no permite el accionar libre del Espíritu y el aprendizaje a vivir y obrar según el Espíritu (Ga 5, 25). Creyendo incluso que están obrando bien, dan satisfacción a las apetencias de la carne (Ga 5, 16), obras bien conocidas (ver Ga 5, 19-21).
Más del 90% de los argentinos son bautizados en la Iglesia Católica y demás confesiones cristianas; sin embargo, la mayoría se pasan la vida buscando una falsa salvación, haciendo “la fácil” andan por caminos espaciosos que llevan a la perdición (ver Mt 7, 13).

Bautismo en el Espíritu y evangelización
Todas las referencias, hasta aquí, son sobre los bautizados que han nacido espiritualmente y recibieron vida eterna y la salvación por medio de Jesucristo; y los que por optar por elecciones impías y la vida perversa llegan a extinguir esa vida abundante que Cristo vino a regalar a todos los hombres. A éstos, además, hay que sumar a las gentes que no han sido bautizados y que eligen esa misma vida.
Así se comprueba la inmensa cantidad de bautizados y paganos que, por encontrarse perdidos, necesitan de una auténtica evangelización. Pero de una evangelización como Dios manda y enseña.
En primer lugar, reveló Jesús, deben hacerla testigos que hayan sido bautizados en el Espíritu Santo, Promesa del Padre, y recibido “la fuerza del Espíritu Santo” (ver Hch 1, 4-5. 8). Estos testigos, para que haya frutos de conversión, deberán proclamar la Buena Nueva o kerygma o primer anuncio de Jesucristo muerto, resucitado, vivo y glorioso, con el poder que origina el Espíritu Santo.
Suele suceder que al anunciarse así el kerygma, la persona reciba el bautismo en el Espíritu Santo similar al que recibieron los apóstoles en la mañana de Pentecostés (ver Hch 1, 5; 2, 17). Este bautismo puede recibirlo una persona que ni siquiera esté bautizado sacramentalmente, como sucedió en la casa de Cornelio (ver Hch 10, 44,-48; 11, 16) y en seminarios de vida, de algunos de los cuales damos testimonio.
Este bautismo en el Espíritu Santo, revelado por Juan el Bautista, el Señor Jesús y el apóstol Pedro, despierta en quien lo recibe el deseo y la disposición espirituales para obedecer a Dios y seguir la dirección del Espíritu (Rm 8, 13 14), la aspiración de cambiar y llevar una vida recta (1 Jn 2, 29), amar a los demás creyentes (1 Jn 4, 7), evitar la vida de pecado (1 Jn 3, 9; 5, 18) y dejar de amar al mundo (1 Jn 2, 15-16). Además se enciende en su interior un fuego que le quema y lo obliga a no callar, nunca más, lo que ha visto y oído.

Comunión y obediencia
El bautismo en el Espíritu Santo, para el que lo recibe, es el comienzo de una vida totalmente nueva. Pero, como todo recién nacido en la carne, no nace sabiendo ni terminado. Necesita alimentarse y crecer, acumular datos y experiencias, formarse permanentemente.
Debe consolidarse con los dones y carismas que el Señor le otorga y ponerlos al servicio de sus hermanos para colaborar en la edificación de la Iglesia; y como testigo no debe interrumpir jamás el crecimiento espiritual que únicamente logrará si mantiene una intensa vida de oración que le permite una relación íntima con Dios por medio del Espíritu Santo.
Y así, entonces, se va haciendo realidad en él lo que Jesús le reveló a Nicodemo: “Todo el que nace del Espíritu es como el viento: no sabes de dónde viene ni adónde va”; y serán evidentes en él el fruto del Espíritu que san Pablo enumera en la carta a los gálatas (5, 22-23). Pues para ser realmente de Cristo Jesús, hay que crucificar la carne con sus pasiones y sus apetencias (v. 24).
Pero, ¿ser como el viento, es no tener límites y obrar conforme a lo que uno siente? La respuesta es rotundamente negativa. Pablo no obraba por impulsos, sino que compartía las revelaciones que recibía con los discípulos (comunidad); y que cuando quiso “saber si corría o había corrido en vano” (Ga 2, 2), subió nuevamente a Jerusalén para exponerle a quienes eran columnas de la Iglesia, autoridad puesta por el Señor, “Santiago, Cefás y Juan”, la necesidad de una confirmación. Recién se sintió seguro cuando éstos le “tendieron la mano en señal de comunión” (v. 9).
La Iglesia no es un escenario que permite la actuación de “llaneros solitarios”. Se es como el viento cuando se confirma que las mociones son del Espíritu porque no menoscaba la total comunión con el ordinario del lugar y la comunidad que integra; y, además, son corroborados con los criterios de verdad: Sagrada Escritura, Sagrada Tradición y Magisterio vivo de nuestra Iglesia.
En la Iglesia sobran rebeldías y desobediencias, tanto en el clero como en el laicado que, por supuesto, no provienen de Dios.
Pero mientras el auténtico testigo es dócil y obediente al Espíritu Santo, y a la autoridad constituida en la Iglesia, el rebelde es díscolo y no respeta la voluntad de Dios.
Carlos Lovotti

sábado, 26 de enero de 2008

Rosario del perdón!!!

Rosario del perdón
Acto de contrición, Padre nuestro, Ave María, Gloria.

1º Misterio:
Mateo 1:20 “… Y lo llamarás Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus pecados…”
Oración: Señor mi Dios, con tu muerte y resurrección fueron perdonados mis pecados y por eso yo te doy gracias. Ahora quiero pedirte que me enseñes a amarte tanto que ya no peque contra ti, simplemente porque ni quiero herirte.
Rezar 1 Padre nuestro, 10 Ave María, 1 gloria y la oración final luego de cada decena.
Oración final: ‘OH Jesús mío, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
2º Misterio:
Mateo 9:2 “…Al ver Jesús la fe de esos hombres dijo al paralítico, ánimo hijo, tus pecados quedan perdonados…”Oración:
Señor Jesús, aumenta cada día mi fe, que a través de ella yo pueda creer más y más en ti y logre comprender que me amas tal como soy, y que han sido perdonados mis pecados en la Cruz. Espíritu Santo dame el Don de la Sabiduría para proclamar noche y día que Jesús es mi salvador.
3º Misterio
1ª de Juan 1:9 “…Pero si confesamos nuestros pecados, él que es fiel y justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad…”Oración
Señor mío, yo me confieso pecador, y ante ti pido disculpas. Sé que tú eres amor y haz de perdonarme. Dame la fuerza de tu bendito Espíritu Santo para no volver a pecar más por amor a ti…”
4º Misterio
Lucas 5:31-32 “… No son las personas sanas las que necesitan médico, sino las enfermas. No he venido para llamar a los buenos, sino para invitar a los pecadores a que se arrepientan…”Oración:
Tú nos enseñaste a decir, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Enséñame a perdonar setenta veces siete las ofensas que he recibido de mis hermanos. Y tú María, pídele a mi Señor, la fortaleza que necesito para no ofender a mis hermanos con mis actos, mis miradas, mi forma de pensar, mis palabras.
5º Misterio
Romanos 5:20 “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia
Oración:
Yo te doy gracias Señor porque nunca nos has abandonado por ser pecadores, sino que nos enseñaste a vivir conforme a tu voluntad ¡Gracias Jesús por tu bendita redención!



Extraido de la página de:
www.rcclosmasdezamora.com.ar

Salmo 50


Salmo 50 (es un extracto; además, es una adaptación que se hace para la liturgia de las horas)

Misericordia, Dios mío

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.

Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra Ti, contra Ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces.

En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.

Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.

Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.

Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.

Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.

Extraído de: http://www.liturgiadelashoras.org/salmo50.htm

miércoles, 23 de enero de 2008

¿Qué me quita la paz?????





¿Qué me quita la paz?

Muchas veces no sabemos siquiera donde está ese enemigo que me está quitando la paz.Si nos preguntamos hoy ¿por qué no soy feliz? ¿por qué no me siento bien conmigo mismo? ¿por qué no siento paz adentro mío? ¿por qué no puedo dormir de noche? ¿por qué tengo insomnio y me despierto y me rondan ideas y se me viene a la cabeza esto que pasó hace 15 años y lo sigo rumiando?Todavía me quita la paz, me tiene en guerra conmigo mismo, todavía me tiene en guerra mi situación matrimonial, esta situación en el trabajo. Andamos enguerrados. Uno no ve la armadura, no ve que se está protegiendo, pero si lo vemos en las actitudes nuestras, mirarnos en un espejo y ver que estamos en pie de guerra, dispuestos a atacar o a replegarnos ¿cuál será la respuesta? O tendremos esa paz de los cementerios que no pasa nada, o ni siquiera querés confrontar.Esa es una de las peores, cuando ya no tenés el aliento para pararte y confrontar con el otro. ¿Cuáles son estas situaciones que te están quitando la paz?Puede ser la infidelidad de un cónyuge, ni siquiera lo hubieras imaginado nunca; el asesinato de una persona que amas, la muerte, el divorcio de tus padres, la traición de las personas en quienes confiabas.Podemos hacer una lista larga. Estos son los extremos.Podemos perder la paz sólo por no pensar igual que el otro, podemos perder la paz por tener gustos distintos, podemos perder la paz por no asumir mi propia historia, por no querernos así como somos. Estamos en guerra con nosotros mismos. Animate a la tregua, sacar la bandera blanca, sentarte un rato, dialogar, tomarse unos mates, un café, compartir una charla. Hay un libro que puede ayudarnos a dar luz a este tema, se llama “Como conservar la paz en medio de las dificultades” es de Editorial San Pablo y es del Padre Gustavo Jamut. Forma parte de una colección que sería lindo tenerla toda, se llama “Colección paz interior”. Necesitamos buscar un culpable que nos hizo perder la paz y la sorpresa para muchos, es darse cuenta que el culpable somos nosotros mismos, principales enemigos de nosotros somos nosotros mismos. ¿Cómo vamos a darnos cuenta de la luz si no hay oscuridad? ¿Cómo vamos a darnos cuenta de la necesidad de la paz si no encontramos adentro nuestro que lo hemos perdido? Esto que nos está preocupando, tal vez estamos en un excelente momento familiar, matrimonial y viene este cimbronazo económico. Te quedás sin trabajo, no te aumentaron el sueldo, aumentó el alquiler, esto se ve cotidianamente y estas cosas nos quitan la paz.Lo económico es uno de los factores grandes que nos quitan la paz, te quitan el sueño, no te dejan dormir. Todo pasó, pero hay que pasarla. No vamos a menospreciar el dolor y la falta de paz. No vamos a dejar afuera todos estos sentimientos que se nos agolpan cuando estamos ante la guerra, ante un enemigo que asecha a nuestra casa, que está asechando a nuestra alma. Para poder conservar la paz tenemos que hacer un camino e ir viendo quien es el enemigo, ¿tenemos un enemigo? Hay un enemigo que está desestabilizando nuestra vida, si lo identificás, ya está el primer paso, si podés ver quien te está quitando el sueño, quien te está quitando la paz, tenemos el primer paso a favor. El Padre Jamut en su libro cuenta una historia:“En más de una oportunidad, viajando en avión hacia algún sitio en donde predicar, me tocó despegar del aeropuerto en medio de una tormenta. Sin embargo el avión atravesó las densas nubes y cubrían toda la ciudad y encontramos un sol radiante y un hermoso cielo azul.Algo parecido puede sucederte a ti, cuando las nubes de los contratiempos suelen ocultar el rostro de Dios, ten la seguridad de que detrás de esas nubes brilla el sol y después de la noche, llegará el día.Recuerda las palabras del mismo Pablo, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quien lo ama, a los cuales El ha llamado de acuerdo a su propósito.Estas palabras no han sido dichas por alguien que jamás sufrió, sino por un hombre que como hemos visto, ha conocido toda clase de sufrimiento y aún así conservó la paz interior.” Y en san Pablo quiero quedarme, pero no sólo en san Pablo, porque a san Pablo lo conocemos, es un mensajero que ¿qué hubiera pasado si no estaba? Porque la evangelización a sus pies fue otra cosa, pero el, antes de ese encuentro con Jesús era Saulo, nacido en Tarso, conocedor de los salmos, se preparó durante toda su vida para ser el más grande rigorista porque la ley era su celo pastoral, era el celo que lo quemaba por dentro y él estaba capacitado y formado desde muy chico.Muy apasionado se fue formando y cuando salen estas personas a la luz, con este hombre crucificado, surge la secta, los cristianos. Para un fariseo, estos cristianos que andaban hablando por ahí, haciendo caso al crucificado ya muerto, seguían con esta historia.Alguien debía pararlos, alguien tenía que parar toda esta bronco y toda esta gente que estaba tratando de convencer al pueblo y llevarlo por sendas oscuras. Un rigorista como Saulo era la persona indicada. Ya había perseguido a varios cristianos, había tomado parte en la lapidación de un diácono, de Esteban, había guardado los vestidos de los verdugos para tirarle piedras con las manos de todos.El quería quería la muerte para los cristianos, no los quería. Hay que meterse en el corazón de Saulo, este fariseo rigorista que pensar que alguien estaba transgrediendo la ley era terrible. El era la persona indicada, toma la misión para sí, este espíritu violento que poseía Saulo, se adiestra como un buen cazador para cazar su presa. Se prepara años estudiando, amante de las leyes, se prepara con un ardor indomable para perseguir a estos discípulos de Jesús. Pero Saulo, cree perseguir pero es él perseguido. Saulo no tiene paz, está en pie de guerra. Saulo quiere descargar toda su violencia contra este grupo de personas sin saber que está buscando la paz.Persigue desde la violencia, desde la violencia se va preparando, se va capacitando, va rumiando la bronca. En la Palabra, Hech 9-1,9 está la conversión de Pablo.“Saulo, que todavía respiraba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de traer encadenados a Jerusalén a los seguidores del Camino del Señor que encontrara, hombres o mujeres. Y mientras iba caminando, al acercarse a Damasco, una luz que venía del cielo lo envolvió de improvisto con su resplandor. Y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” El preguntó: “¿quién eres tu, Señor?”. “yo soy Jesús, a quién tú persigues, le respondió la voz. Ahora levántate, y entra en la ciudad: allí te dirán que debes hacer”. Los que lo acompañaban quedaron sin palabra, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco. Allí estuvo tres días sin ver, y sin comer ni beber.” Es Palabra de Dios. Saulo pide las licencias y sale para perseguir a los cristianos pero se encuentra con alguien en el camino a Damasco y aquí es donde quiero detenerme y que pienses esto: a veces uno va en busca del enemigo armado de uñas y dientes, y lo que no sabemos es que este enemigo nos está desestabilizando y vamos en búsqueda de la paz.Paz que vamos a encontrar, evidentemente en el otro, cuando nos encontremos con el otro. Fijate lo que le pasó a Saulo, no solamente que va a perseguir a los cristianos, él persigue al mismo Jesús y Jesús lo sabe bien, y cuando uno va persiguiendo a Jesús también sabe que lo que busco es la paz que solamente El es capaz de darnos y entregarnos. Saulo va con uñas y dientes a encontrarse con el mismo Jesús, sin saberlo, pero adentro suyo está la búsqueda de la paz y allá parte, con toda su violencia y se le aparece Jesús en el camino, y esta pregunta... “Saulo, ¿por qué me persigues?” aquí va a venir una transformación muy grande y va a haber un cambio hasta de nombre, ya no va a ser Saulo sino Pablo, lo que pasa siempre que nos encontramos con nuestro Señor. Hay una frase que a mí me gusta mucho “Dios es más grande que todas estas situaciones dolorosas de nuestra vida”, Dios es mucho más que los problemas que tengo y puede ser doloroso lo que tengas que enfrentar.Hemos hablado de situaciones económicas, pero ni te cuento cuando la falta de paz viene por una enfermedad, cuando la falta de paz viene aparejada con un diagnóstico terrible, allí hay que saber como pararse, hay que estar firmes.Evidentemente estas situaciones de falta de paz en más de una vez nos agarra desprevenidos. Yo pensaba esta mañana, mientras seguía masticando el tema, pensaba cuantas veces me agarró mal parada, cuantas veces me desestabilizó este enemigo que me sacó la paz, llámese situación económica, enfermedad o aquella pavada que me sacó la paz, mi proyecto que se rompe, a veces la falta de limpieza nos saca la paz, me saca la paz a lo mejor haberme quebrado y no poder hacer las cosas como antes, me saca la paz esta enfermedad aunque sea momentánea. Ahora, si uno mira los santos y mira vidas ejemplares, puede descubrir que aún en el mayor dolor, esa persona no perdió la paz completamente. Sí lo desestabiliza, como ese viento que no es tan fuerte sino que es una ráfaga que te mueve para un lado y para el otro y después cesa. Hay una respuesta en la oración, la oración rescata, hay sitios de falta de paz de donde no podemos salir solos, si la paz que te falta es provocada por un golpeador o una golpeadora física o verbal, esta paz, aunque reces, aunque pongas la mejor voluntad, no la vas a encontrar hasta que te dejes ayudar, no vamos a encontrar la paz si no buscamos los mecanismos adecuados para salir. De eso se trata la estrategia. Hay otra lectura bíblica que me pareció muy significativa porque en esto nadie puede hablar de lo que no ha vivenciado, y yo en esta lectura, he encontrado la vivencia, en muchas ocasiones en falta de paz.La lectura es 1 Rey. 19,9-15 o pueden seguir porque la historia es muy buena. Elías en el Oreb, vamos a hacer un poco de contexto, nuestro personaje bíblico, Elías, ha pasado una situación de esplendor de Dios, de presencia de esas contundentes.Se enfrentó a mostrar que el Dios que el proclamaba era el verdadero Dios. Y Dios hace el milagro prendiendo una fogata impresionante antes una multitud donde Dios se manifiesta, que aún mojando la leña Dios se manifiesta y prende la fogata.Entonces, Elías está en un momento de esplendor, de fe. Dios no le ha negado este milagro, Dios quiso hacer el milagro en ese momento y él es testigo de ese milagro y junto con él, todo el pueblo.Esto provoca enojo en sus enemigos, y en este enoje se quiere la cabeza de Elías, entonces, ni lerdo ni perezoso se escapa, se va. “Allí, entró en la gruta y pasó la noche. Entonces le fue dirigida la palabra del Señor. El Señor le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”. El respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. El Señor le dijo: “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”. Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”. El respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. El Señor le dijo: “Vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Cuando llegues, ungirás a Jazael como rey de Arma.” Es Palabra de Dios. Este texto a mi me llamó mucho la atención ya que Elías huye, el enemigo está claro, lo quieren matar, la reina lo persigue, quiere su cabeza y el lo sabe perfectamente. El enemigo nuestro nos quiere matar, y nos va matando de a poco. Si tenés un vecino que está ahí presente todos los días para desestabilizarte, esto te va quitando la vida y el deseo de enfrentar la vida si tenés que salir y ya verle la cara, entonces necesitaremos de la estrategia. La estrategia de Elías, Dios le había mostrado horas antes el esplendor de prender fuego en una leña que la hizo mojar para que puedan ver el esplendor de su Dios. El podría estar seguro que Dios le iba a salvar la vida, lo libraría de este enemigo. Así como se manifestó a todo el pueblo. Pero algo hace que Elías huya, se va del lugar, y esa es su estrategia. Se retira, sale del lugar y allí en su retiro, se encuentra con Dios y es tan contundente la palabra, porque el Señor se le aparece ahí y le dirige su palabra “¿qué haces aquí Elías?” esta pregunta, si hoy nos resuena, a donde te encuentres en esta guerra, deja que el Señor nos interpele desde la pregunta ¿qué haces aquí? ¿por qué te viniste acá? Entonces esta pregunta va a desenmarañar con quien estamos en guerra, ¿qué le dice Elías? Que lo persiguen, que lo quieren matar. Y nosotros bien podríamos contestarle a nuestro Señor, “mirá, estoy en este lugar, estoy deprimido” o “estoy en este lugar alejado de mi hermano porque siento que esto me está quitando la vida”. Es el primer paso. Identificar al enemigo.Y Elías se lo dice claramente quien es su enemigo, que es lo que quiere y porque lo persigue. Pero el Señor lo manda a Elías a que se quede en el pie de la montaña y que l o espere que El va a pasar. Y Elías ahí se queda, esperando, retirado, solo, se queda allí.Y aquí, en esta parte, la Palabra es bellísima. Tiene tanta sabiduría lo que le pasa a Elías. El Señor está a nuestra puerta, está por pasar, pero pasan muchas cosas.Pasa el viento, y el señor no se hace presente, pasa el terremoto y el Señor no se hace presente, hasta que una simple brisa, aquella inocente brisa, pequeñísima, manifiesta al Todopoderoso y Elías vuelve a identificar al Señor, lo vuelve a identificar que esta ahí y vuelve a preguntar el Señor “¿qué haces aquí Elías?” Pero ya ha pasado tiempo, se ha quedado rumiando tiempo largo, recuperándose y Dios vuelve a pasar en esta simple brisa. Ahí, en este texto, vuelve a preguntar el Señor ¿qué haces aquí Elías? Y él responde lo mismo, repita exactamente lo mismo. Como ustedes, le dirían hoy al Señor “si ya e lo dije, es mi vecino, es mi hermano, soy yo que estoy cansado de perseguirme, de quitarme la paz” ¿qué hace el Señor? Lo ve que Elías está fortalecido, seguramente esta exposición ante el Señor de decir y proclamar la preocupación ha sido trabajada en su corazón, y lo dice de otra forma y por eso el Señor se lo hace repetir. Entonces ya trabajado nos hemos parado y el Señor percibe que se alimentó, descansó, se encontró conmigo y ahora ya está listo para volver al mismo lugar de donde salió.Este pasaje me fascina, el Señor no le dice que le va a buscar otra tierra donde su enemigo nunca le va a encontrar. No. El dice, ahora está fortalecido, ahora está íntegro, está en condiciones para enfrentarse de nuevo ante quien le persigue, pero ya, me parece a mi, que no es el enemigo.Me parece que en el camino, este enemigo se ha transformado en tierra de misión y de encuentro. Entonces, en esta Palabra también vemos las respuestas de nuestro Padre Misericordioso que es mucho más grande que todos estos problemas que tenemos y nos entrega esa paz que tanto buscamos. En este libro que les recomendé del Padre Jamut nos dejaba estos pensamientos:“ Así pues, al vislumbrar que una situación adversa al final traerá un bien para la vida, pro eso el mismo san Pablo dice: considero que los sufrimientos del tiempo presente no son nada si lo comparamos con la gloria que habremos de ver después” ¡Qué esperanza la de san Pablo! Ese mismo que se cayó del caballo hace un rato, que sufrió muchas enfermedades y fue perseguido y ese que hizo un quiebre en su vida, viene hoy a decirnos esto. “Muchas veces, las circunstancias que nos rodean son la consecuencia de un sistema imperfecto o del error humano. A pesar de esto, Dios usará esta circunstancia para tu bien y para el bien de todos los otros.Aunque en este momento, tal vez, no sepas como, ten la seguridad que si perseveras en la oración y en la alabanza, el Señor te consolará, te fortalecerá y te hará ver con una nueva óptica la adversidad.Uno de los textos de san Pablo que más me gusta es alégrense siempre en el Señor, repito, alégrense que todos los conozcan a ustedes como personas moderadas. El Señor está cerca, no se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración, pídanle y denle gracias también.” Un camino claro está marcando san Pablo aquí, presentar todo a nuestro Señor, pedirle y darle gracias también. “así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús” El secreto de esta alegría se halla en la convicción de que el Señor está cerca.Esta paz profunda tiene su origen en la seguridad de la presencia continua de Jesús. Además, el apóstol nos está aconsejando a los cristianos que seamos conocidos por todos como personas bondadosas. “La palabra griega que aparece en la Vulgata es “epieques” que suele ser traducida de muchas formas, a los gentiles, moderados, simpáticos, comprensivos, desinteresados, con autodominio, considerados amables, corteses, magnánimos, con buenos modales.” Esto es lo que nos está pidiendo el apóstol para relacionarnos con nuestros hermanos. “Seguramente todo cristiano desea tener todas estas virtudes que surgen de la traducción de epieques, pero hemos de reconocer que más de una vez, ante ciertas situaciones que escapan de nuestro control, tenemos reacciones contrarias y allí es cuando nos faltan los buenos modales, la gentileza, nos tornamos antipáticos, perdemos el dominio.” No hay vuelta de hoja, si no estamos cerca de nuestro Señor, no vamos a encontrar la paz por más que la busquemos en medicamentos, en atenuantes, en placer. La paz no la vamos a tener junto a nosotros si no vamos al encuentro del Padre. El Padre Jamut plantea esta oración que es muy cortita: “sigue en oración estos tres pasos que plantea san Pablo en Filipenses capítulo 4:Primero: presentar el problema a Dios tal como lo siento.Segundo: pedirle al Señor que lo resuelva según su sabiduría y no según nuestras recetas.Tercero: dándole gracias en la fe por las bendiciones que Dios sacará por esta dificultad.” Tres pasos concretos que nos dan una pauta clara, sencilla, para encontrarnos con la paz. Una pregunta para que nos quede resonando después de desarrollar este tema:¿será que tendré que entender cual es la prioridad en este momento?

martes, 22 de enero de 2008

Laura Vicuña

Nació el 5 de abril de 1891 en Santiago de Chile. Es la primogénita del matrimonio de José Vicuña y Mercedes del Pino. Poco después de nacer la segunda hija: Julia, muere su padre quedando la familia en la indigencia. Mercedes emigra con otros chilenos a la Argentina buscando un bienestar Así llega a Neuquén en 1899, finalmente llega a la estancia del Quilquihué de Junín de los Andes a trabajar como dependiente y donde comienza a convivir con Manuel Mora (el dueño de la misma). Laura y Julia ingresan al colegio María Auxiliadora de Junín de los Andes. Desde su llegada Laura es muy sensible a la fe cristiana. A los 10 años recibe la primera Comunión.

En sus segundas vacaciones al volver a la estancia, ya adolescente, Manuel Mora trata de abordarla y es rechazado. Durante una fiesta la invita a bailar y al ser nuevamente rechazado la arrastra fuera de la casa y debe dormir a la intemperie. Mora decide no pagar más la cuota de la escuela, para acorralarla, pero las hermanas la reciben gratuitamente Laura decide ofrecer su vida por la conversión de su madre.

Al poco tiempo sobreviene una inundación en el colegio en un crudo invierno, Laura se enferma . La madre se la lleva a su casa pero no se recupera. Entonces decide regresar a Junín, Mora furioso por haber perdido a Mercedes y ser rechazado por Laura le propina una feroz paliza a la joven. Viendo próxima su muerte Laura le dice a su madre de su ofrecimiento: "mamá, la muerte está cerca, yo misma se la he pedido a Jesús. Le he ofrecido mi vida por ti, para que regreses a El " y le pide que abandone a Mora y se convierta. Ella le promete cumplir su deseo. Muere un 22 de enero de 1904, sin cumplir los 13 años. Sus restos desde 1956 están en el Colegio María Auxiliadora de Bahía Blanca (Argentina. El 3 de septiembre de 1988 Juan Pablo II la declara Beata.

EL MILAGRO
Estudiado y aprobado por la Iglesia Para la Beatificación de "LAURA VICUÑA PINO"
Les presentamos un extracto del relato efectuado por Sor OFELIA LOBOS ARELLANO, persona que recibió el don de la vida y la salud, religiosa que pertenece al Instituto Hijas de María Auxiliadora, (Santiago de Chile).
Testimonio extraído de: http://www.lauravicuna.cl/

Los primeros síntomas de lo que sería más tarde una enfermedad incurable, los experimenté en el año 1947. Con frecuencia tenía fiebre, me sentía decaída y con dificultades para respirar. Esta sintomatología se presentó en forma oscilante, respondiendo parcialmente con antibióticos.

Progresivamente el cuadro se hizo intenso y duradero con mayor rebeldía a los medicamentos hasta llegar a 1955 año en que, por ser portadora de supuración pulmonar y broncoestasias bilaterales con gran compromiso del estado general, fui sometida a dos intervenciones quirúrgicas.

En Junio de ese mismo año se realizó el primer tiempo operatorio que consistió en la extirpación de la língula y los segmentos anteriores y lateral del lóbulo medio del pulmón derecho. Recuerdo que tuve muchas complicaciones. Mí situación era peor que antes de la operación. A lo largo de trés años fui empeorando. Los episodios febriles se sucedieron más intensos y prolongados con aumento de la dificultad respiratoria. Todos los tratamientos fueron ineficaces. A fines de 1957 fue indispensable el uso de oxígeno.

El médico que me atendió a principios de 1958 pronosticó mi muerte para el invierno de ese mismo año, la que sería causada por insuficiencia pulmonar y mal estado general. En el mes de Mayo, me encontré en situación límite (Caquexia-amiloidosis por supuración crónica). Yo misma no me explicaba porqué no moría.

Encontrándome en estas condiciones, fui invitada a pedir mi curación por intercesión de Laurita. Lo medité un par de horas tratando de descubrir la voluntad de Dios. De pronto se hizo una luz muy grande de mí y comprendí que por intercesión de ella, Dios haría lo que yo eligiera. Sentí que era muy fácil morir, pero también que no podía ser tan egoísta como para negarme a vivir, dedicándome a servir a la juventud de acuerdo al carisma Salesiano que tanto entusiasmó a Laura y que por las circunstancias de la vida no pudo realizar. Entonces, pedí la vida y la salud necesaria para poder trabajar. En ese mismo momento sentí que mis pulmones se dilataban rápidamente, desapareciendo la fiebre y todo otro malestar. Me retiré el oxígeno. Era cerca de la medianoche por lo que me dispuse a descansar. Al día siguiente desperté temprano y al bajarme de la cama no sentía ni mareo ni debilidad en las piernas, absolutamente nada. Sentí que nunca hubiera estado enferma.

Han pasado 42 años a la fecha, durante este tiempo he gozado de la salud necesaria para desempeñar mi trabajo en medio de niños y jóvenes.

Doy Gracias a Dios, a mi protectora LAURA VICUÑA, a mis Superioras y Hermanas, a mi familia, a los médicos y enfermeras y a todas las personas que me han brindado su apoyo a lo largo de mi vida.

! Sor Ofelia Lobos trabaja actualmente en el Liceo María Auxiliadora de los Andes, existen radiografías anteriores a la intercesión donde se observa medio pulmón y radiografías posteriores con los dos pulmones en pleno funcionamiento¡

domingo, 20 de enero de 2008

Reguetton de los magos





Fray Richard

La coraza de San Patricio


Coraza de San Patricio
Me levanto hoy por medio de poderosa fuerza,la invocación de la Trinidad,
Por medio de creer en sus Tres Personas, Por medio de confesar la Unidad,del Creador de la Creación.
Me levanto hoy
Por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo,
Por medio de la fuerza de Su crucifixión y su sepulcro,
Por medio de la fuerza de Su resurrección y asunción,
Por medio de la fuerza de Su descenso para juzgar el mal.
Me levanto hoy
Por medio de la fuerza del amor de Querubines,
En obediencia de Ángeles,
En servicio de Arcángeles,
En la esperanza que la resurrección encuentra recompensa,
En oraciones de Patriarcas,
En palabras de Profetas,
En prédicas de Apóstoles,
En inocencia de Santas Vírgenes,
En obras de hombres de bien.
Me levanto hoy
Por medio del poder del cielo:
Luz del sol, Esplendor del fuego, Rapidez del rayo,
Ligereza del viento, Profundidad de los mares, Estabilidad de la tierra,
Firmeza de la roca.
Me levanto hoy
Por medio de la fuerza de Dios que me conduce:
Poder de Dios que me sostiene,
Sabiduría de Dios que me guía,
Mirada de Dios que me vigila,
Oído de Dios que me escucha,
Palabra de Dios que habla por mí,
Mano de Dios que me guarda,
Sendero de Dios tendido frente a mí,
Escudo de Dios que me protege,
Legiones de Dios para salvarme De trampas del demonio,
De tentaciones de vicios,
De cualquiera que me desee mal, Lejanos y cercanos, Solos o en multitud.
Yo invoco éste día todos estos poderes entre mí y el malvado,
Contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma,
Contra conjuros de falsos profetas,
Contra las negras leyes de los paganos,
Contra las falsas leyes de los herejes,
Contra obras y fetiches de idolatría,
Contra encantamientos de brujas, forjas y hechiceros,
Contra cualquier conocimiento corruptor de cuerpo y alma.
Cristo escúdame hoy
Contra filtros y venenos,
Contra quemaduras,
Contra sofocación,
Contra heridas,
De tal forma que pueda recibir recompensa en abundancia.
Cristo conmigo, Cristo frente a mí, Cristo tras de mí, Cristo en mí,
Cristo a mi diestra, Cristo a mi siniestra,
Cristo al descansar, Cristo al levantar,
Cristo en el corazón de cada hombre que piense en mí,
Cristo en la boca de todos los que hablen de mí,
Cristo en cada ojo que me mira,
Cristo en cada oído que me escucha.
Me levanto hoy
Por medio de poderosa fuerza, la invocación de la Trinidad,
Por medio de creer en sus Tres Personas,
Por medio de confesar la Unidad, Del Creador ala creación.